
Han pasado décadas desde que “Aquelarre” encantó a la audiencia de TVN, pero el recuerdo de la “Poncia” y su particular forma de hablar sigue intacto. En una íntima conversación en el programa de YouTube de TiempoX, “Relaja2”, la actriz Ximena Rivas desclasificó los detalles de cómo dio vida a este ícono de las teleseries, revelando que su construcción tuvo un mentor de lujo: el gran Lalo Parra.
“La Poncia era una empleada que yo, como era muy amiga de Don Lalo Parra, digo ‘que sea cantora popular, que toque la guitarra’”, relató Rivas, explicando que buscaba darle una identidad folclórica profunda al rol.

El apoyo del músico fue fundamental: “Don Lalo me hizo cuatro canciones inéditas para que yo estrene en la teleserie, que eso ya era un regalo tremendo”, confesó con emoción.

El nacimiento de las rimas: Un juego de ingenio
La característica más recordada de la Poncia, el hablar en verso, nació de la improvisación con el folclorista. “Él siempre payaba mucho y siempre hablaba en verso. Y un día como por juego nos sale una rima, él dice otra, y se me ocurre: ‘¿y qué pasa si la Poncia habla en rima?’”, recordó la actriz.
Al proponerle la idea a la directora María Eugenia Rencoret, la reacción inicial fue de asombro por el desafío que implicaba: “Me dice: ‘Estás loca Ximena, ¿cómo se te ocurre que vayas a hacer cien capítulos de una teleserie con rima?’. Le digo: ‘probemos’. Y me dice: ‘ya, probemos’. Bueno, fue un hit la cuestión”, rememoró Ximena sobre el momento en que se selló el destino del personaje.
“Yo escribí toda la teleserie”: El extenuante trabajo de guion
Lo que pocos sabían es que las rimas no venían en el libreto original. Ximena Rivas asumió la tarea de “traducir” cada escena para mantener la esencia del personaje sin perder el hilo de la historia.
“Fue una pega tremenda porque yo escribí toda la teleserie. Si la Poncia decía: ‘ya, Gustavita, vamos a hacer una comida para celebrar su compromiso’, yo tenía que transformar eso en una rima: ‘Ya, Gustavita, qué alegría, mijita, que estás bonita, vamos a hacer una sopa miso para celebrar su compromiso’”, detalló en Relaja2.
El esfuerzo era mayúsculo cuando el plan de grabación era intenso. “Cuando tenía que grabar 15 o 16 escenas, imagínate la pega que era. O sea, hasta las tantas de la mañana. Tenía un diccionario de sinónimos y antónimos... era una pega, pero fue un trabajo muy lindo”, concluyó la actriz, celebrando el legado de un personaje que se ganó el corazón de Chile a punta de talento y rimas.





