Álvaro Ballero no aguantó más las críticas en sus redes sociales y decidió alzar la voz con un honesto video en su cuenta de Instagram. El exchico reality se refirió a la reacción que generó un registro previo donde aparecía sin polera tras entrenar, lo que desató duros comentarios sobre su personalidad.
Sin filtros, Ballero leyó parte de los ataques recibidos: “Unos que me dijeron, por ejemplo, que me habían dejado por eso, porque era una persona vacía, una persona hueca, que solamente se ocupaba de su físico. Otros me decían que era un flojo... Y otros me mandaron al psicólogo, otros me mandaban a hacerme terapia”.
Ante la sugerencia de buscar ayuda profesional, el comunicador sorprendió con una inesperada confesión: “Quiero decirles algo, especialmente a esos últimos, que sí, que estoy totalmente de acuerdo. Por eso hace nueve meses atrás... en tres días más se cumplen nueve meses desde que me separé, empecé la terapia con un terapeuta que se llama Julio Letelier”.
Sobre la importancia de este proceso, Álvaro fue tajante: “Si no fuese por esa terapia, yo no sé dónde estaría. Probablemente estaría con la cabeza metida en un hoyo, metafóricamente hablando, sin poder levantarme, literalmente hablando... Porque sé y soy consciente de que personalidades como la mía son las más difíciles de cambiar”.
El mea culpa sobre su rol como padre y pareja
Ballero también abordó las etiquetas de “narciso” y “ególatra” que le adjudican los internautas. “Yo no me siento consciente de ser una persona manipuladora. Sí, soy consciente de ser una persona solitaria... Siempre me ha gustado ser ermitaño y eso me costó mucho trabajo, me ha costado mucho trabajo”, admitió.
Incluso, recordó con pesar situaciones que gatillaron su crisis familiar: “Algo tan sencillo como salir a caminar, recuerdo perfectamente cuando mi ex me decía ‘vamos a caminar a la calle’ y yo me reía, como ‘por qué’. Cuando no conversaba con los niños, cuando no les hacía cariño, cuando no los abrazaba, cuando me decían ‘papá, anda a hacerme dormir’ y yo no iba porque estaba cansado”.
Para finalizar, el exgerente de marketing reafirmó su compromiso con su proceso personal: “Trabajo día a día para ser mejor persona. Estoy trabajando día a día para ser más cariñoso, para ser mejor papá, mejor ser humano, mejor pareja y principalmente volver a quererme, que eso es lo que más me cuesta”.