
Bad Bunny marcó un antes y un después en el Super Bowl 2026. El artista se convirtió en el protagonista del show de medio tiempo más visto en la historia del evento, con 142.3 millones de espectadores, consolidando su impacto global y su posición como una de las figuras más influyentes de la música actual.
La presentación no solo destacó por su puesta en escena, sino también por el fuerte componente cultural y político que se tomó el escenario.
El espectáculo del intérprete de “Tití me preguntó” estuvo cargado de guiños a Puerto Rico, visuales en español y referencias a la identidad latina, lo que fue ampliamente celebrado en redes sociales por fanáticos y figuras públicas.
Sin embargo, el mismo contenido generó controversia en sectores políticos de Estados Unidos, instalando el debate sobre el rol del entretenimiento en un escenario tan masivo como el Super Bowl.

Tras el show, el impacto fue inmediato: se transformó en tendencia mundial, con millones de comentarios que destacaron la representación latina en uno de los escenarios más importantes del planeta. Muchos usuarios valoraron que el artista cantara en español y que incorporara elementos de su cultura en un evento históricamente dominado por el pop anglo.
No obstante, también hubo críticas. Según consignó Infobae, el presidente Donald Trump cuestionó la presentación y la calificó como “una de las peores de la historia”, apuntando al contenido del espectáculo y al uso del español en el escenario. Sus declaraciones reavivaron la discusión política en torno al show y aumentaron la visibilidad mediática de la performance.
Un show que trasciende la música
Más allá de la polémica, el espectáculo de Bad Bunny fue interpretado por muchos como un momento simbólico para la cultura latina. En redes sociales, artistas, deportistas y celebridades celebraron que un artista urbano latino liderara el halftime show con un mensaje de identidad y orgullo cultural.
El récord de audiencia de 142.3 millones, según consignó Infobae y según datos brindados por el NFL Football Operations, confirma el alcance del fenómeno; el show no solo se convirtió en el más visto de la historia del Super Bowl, sino también en uno de los más comentados de los últimos años.
Analistas de la industria ya lo califican como un punto de inflexión para la presencia latina en grandes eventos globales.
Con esta presentación, Bad Bunny suma un nuevo hito a su carrera y refuerza su posición como figura central del pop mundial. Su paso por el Super Bowl 2026 no solo dejó cifras históricas, sino también un debate cultural y político que seguirá dando que hablar en los próximos días.







