
De todo habló Marité Matus esta mañana en Las Últimas Noticias, por lo acontecido por la supuesta infidelidad que acusa a su ex, Camilo Huerta, de varias mujeres.
La empresaria barrió con su exmarido, del que se separó a mediados de 2025; pero un hecho ha sido el que se ha robado la agenda mediática: que una de esas infidelidades habría sido con Trinidad Neira, hija de Pamela Díaz.
Todo explotó cuando Marité se juntó con Gissella Gallardo, compañera de Pamela en Hay que Decirlo, donde acordaron contarle que habría mensajes entre su hija y Camilo.

La Fiera decidió hacerlo público, según Matus, que en la entrevista justifica el haberlo contado y le pasa la pelota a la animadora de Canal 13, que supuestamente la habría hasta amenazado.
¿Qué dijo Marité Matus?
“Fue Pamela quien decidió hacer el show”, lanzó de entrada en el diálogo con LUN, en algo que, según ella, se debía mantener entre Gissella, Díaz y ella.
Sobre los supuestos chats entre Huerta y Trini, “los tengo hace aproximadamente diez, once meses. Los encontré a días de que nos separáramos, el 13 de mayo del año pasado. Apenas terminamos, hice el cese de convivencia y se los mandé a mis abogados como prueba de infidelidad. Esto está de mucho tiempo. No se me ocurrió publicarlos ahora porque sí”, declaró.
Y es que además de Neira, habría otras mujeres en estos mensajes.

En cuanto al conflicto desatado públicamente con Pamela Díaz, dijo que “almorcé con Gissella, que es mi amiga. No la veía desde que me separé. Me preguntó cómo iba el divorcio y le conté que tenía pruebas de infidelidad de Camilo. Le mostré, y dentro de esas pruebas estaba Trinidad. Gissella quedó en shock”.
En esa línea, continúa relatando que Gisse “se sentía hasta culpable de saberlo y no decírselo a Pamela, por lealtad, porque trabajaban juntas (en el programa “Hay que Decirlo”), porque somos mujeres. Le dije cuéntale a Pamela que no ponga tanto las manos al fuego por él, porque entre mis pruebas está su hija”.
“Lo hice por Pamela. Pensé que me iba a llamar, que nos podíamos juntar, que yo le podía mostrar las pruebas en persona. Si ella me hubiera pedido que no las mostrara, no las muestro. Tenía otras pruebas de infidelidad. Por eso nunca la expuse en todo este tiempo. Era la mamá de Trinidad la que tenía que decidir qué hacer con esa información”, agregó.
Por último, Marité aclara que no pudo hablar con La Fiera antes de que todo explotara en Hay que Decirlo: “Me mandó audios de amenaza a través de Gissella. Insultos, amenazas”, cerró.







