Lejos de los focos de los estudios de grabación, pero más unidos que nunca en un proyecto de vida. Tras catorce días desde su apertura oficial, los reconocidos actores Remigio Remedy y Pamela Villalba se encuentran liderando una aplaudida veta profesional: la puesta en marcha de “Villalvet”, una clínica veterinaria familiar ubicada en la comuna de Peñalolén que levantaron desde cero y con sus propias manos, involucrando activamente a las nuevas generaciones del clan.
La iniciativa no es una casualidad, sino la consolidación de un anhelo que mezcla las pasiones profesionales de la casa y el deseo de pavimentar el camino laboral de su hija, Amaranta, quien sigue los pasos de su madre junto a su actual pareja.
El actor “multiuso” detrás del mesón
En este nuevo engranaje familiar, las funciones están sumamente claras. Mientras el equipo médico se concentra en el box de atención resguardando la salud de perros y gatos, Remedy se ha tomado muy en serio su rol detrás de la gestión del recinto, transformándose en la cara visible del negocio y en el encargado de mantener la infraestructura a punto.
“Me involucré in esto porque mi mujer es veterinaria y mi hija Amaranta está terminando la misma carrera”, explica el actor en conversación con Las Últimas Noticias (LUN).
Sin embargo, su labor fue mucho más allá de lo administrativo. La recordada figura de la televisión abierta debió desempolvar sus habilidades en la construcción para revestir el lugar y otorgarle una identidad acogedora a la antigua propiedad que arrendaron.
“Además de ser el relacionador público y embajador, soy multiuso, llevo y traigo cosas y he maestreado harto. Tenía algo de experiencia porque hace años tuvimos un bar en Bellavista y me tocó hacer muchas cosas para adaptar el lugar. Además, vivimos en la comunidad ecológica de Peñalolén donde trabajamos todo el tiempo. Hay que meter siempre las manos porque esas casas están vivas. He construido gallineros, una gran casa para perros y arreglos diversos”, desclasifica Remigio sobre su faceta oculta en el proyecto.
Un “piquero” por un sueño pendiente
Para Pamela Villalba, recordada por sus papeles en emblemáticas producciones como Marparaíso y Cerro Alegre, este espacio representa la materialización de un anhelo de infancia que ya venía desarrollando en operativos sociales y clínicas del centro de Santiago, desde donde sus antiguos clientes se han trasladado cruzando la capital para seguir atendiéndose con ella.
“Vimos un aviso de arriendo y nos tiramos un piquero para cumplir con un sueño que teníamos. Remigio aporta con su sencillez y simpatía, además de trabajar mucho en este proyecto”, valora la médica veterinaria sobre las energías que ambos le han inyectado a la propiedad de avenida Sánchez Fontecilla.
Finalmente, para la pareja este esfuerzo conjunto tiene una recompensa que trasciende el plano económico, apuntando directo al legado familiar y al orgullo de ver crecer a su herencia.
“Ha sido muy bonito trabajar con mi mujer y mi hija. Yo pienso en el futuro de Amaranta, en que se afiance en su profesión”, reflexiona Remedy, admitiendo además el peso de asumir la total responsabilidad de una pyme: “O sea, es distinto trabajar en un lugar a ser el dueño, ver todos los detalles, desde la atención de las personas que llegan con sus mascotas a arreglar el timbre. Es muy potente”.