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¿Por qué Meghan Markle es duquesa y no princesa como Kate Middleton?

La razón por la que Meghan no es llamada princesa después de casarse con el príncipe Harry te podrá resultar exagerada.

Realeza El sueño que Meghan Markle cumplió a medias - Créditos: Twitter Realeza El sueño que Meghan Markle cumplió a medias - Créditos: Twitter

Meghan Markle y Kate Middleton son dos de las mujeres más populares en la actualidad, ya que la primera se casó con el segundo hijo del rey Carlos III, el príncipe Harry, y la segunda mujer, es esposa del príncipe William, heredero al trono británico, por lo que en el futuro será nombrada como reina del Reino Unido, pero, ¿por qué a las dos no las llaman princesas si las dos pertenecen a la Familia Real Británica? A continuación, te compartimos la poderosa razón.

Se dice que Meghan Markle cuando era una niña soñaba con ser una princesa, y eso se cumplió a medias, ya que no logró ser lo que quería, pero si algo similar, una duquesa, ese es el título que recibió la ex actriz luego de casarse con el hijo de Lady Di, el príncipe Harry.

La respuesta es cruda y sin miramientos: para el protocolo de la realeza británica, la actriz estadounidense carece de "sangre real".

En términos prácticos, la regla se traduce en que Megham Markle se verá obligada a seguir el ejemplo de su futura cuñada.

Cuando Kate Middleton y el príncipe William fueron pronunciados "esposa y esposo", en 2011, ella se convirtió automáticamente en su alteza real princesa William de Gales.

Desde el punto de vista del Palacio de Buckingham, se necesitan títulos para los miembros de la familia que ocupan roles, aunque prestigiosos, periféricos en el principal negocio de la monarquía.

Al asumir Carlos III como nuevo rey, dejó de ser el príncipe de Gales, título que ocupan los herederos al trono, es el que lleva ahora su hijo mayor, William. Es por ese motivo que a Kate se le otorga el mismo título que su esposo, en cambio esa suerte no es la misma para Meghan Markle.

Las princesas por derecho

Tener "sangre real" permitió que la hermana menor de la reina Isabel II de Inglaterra fuese llamada princesa Margarita.

De la misma manera que la hija de la reina es la princesa Anne y que sus nietas son princesas también: Beatrice y Eugenie.

La ascendencia simplemente les dio el derecho de ser princesas, pero su madre, Sarah Ferguson, nunca fue princesa Sarah, y Sophie Rhys-Jones, la esposa del príncipe Edward, no es la princesa Sofía.

Las reglas también significan -para la consternación de muchos- que Lady Diana Spencer nunca fue oficialmente la princesa Diana.

Como el periodista de la BBC Nicholas Witchell explicó, cuando William y Kate Middleton se comprometieron en 2011, la familia real no ha florecido por 1.000 años sin encontrar una solución a este problema un tanto desconcertante y sin sentido sobre cómo deberían llamarse sus miembros.

Entre duques y duquesas

Los primos de primer grado de la reina son, respectivamente, los duques de Gloucester y Kent, y cuando su tío abandonó el trono para casarse con una estadounidense que se había divorciado en 1936, se convirtió en el duque de Windsor.

Esos ducados son frecuentemente otorgados a través del matrimonio, señala el periodista de la BBC, precisamente porque le están dando al nuevo integrante de la familia un título de renombre sin darles el derecho a ser príncipes o princesas.

Por eso, cuando el príncipe Andrew y Sarah Ferguson se casaron en 1986, la reina le dio el título de duque de York. Ella se convirtió en la duquesa de York, un título que continúa teniendo pese a su divorcio.

De la misma manera, cuando el príncipe Edward se casó con Sophie Rhys-Jones, se convirtió en el conde de Wessex y su esposa, en la condesa de Wessex.

La excepción a la regla

Pero como sucede con muchas cosas conectadas con el protocolo de la realeza británica, siempre hay una excepción a la norma: el esposo de la reina, Felipe, sí es príncipe. Cuando él se casó con la entonces princesa Isabel en 1947, el rey George VI lo hizo "duque de Edimburgo".

No fue hasta febrero de 1957 cuando se convirtió en príncipe Felipe, cuando la reina "acordó para él el estilo y el título de príncipe del Reino Unido".

La monarca podría convertir a Kate y Meghan en princesas, pero debido a la rigidez de las tradiciones que rodean la realeza británica, quizás se tome mucho tiempo.

Sin embargo, lejos de todo esto, Meghan no le da mucha importancia a los títulos que se otorgó cuando se casó con un príncipe real, ya que en el 2020 abandonó todos los beneficios de ser miembro de la realeza británica y se marchó lejos junto a Harry y sus hijos.

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