
La identidad de Wilma González ha dado un vuelco definitivo. En una íntima conversación en nuestro programa Relaja2, que puedes ver en nuestro canal de YouTube, la instructora fitness reconoció que el lazo con su país de origen se ha debilitado frente a su vida en Chile.
“De hecho, cuando voy a España ya me siento extranjera”, reveló de entrada.
“No me hallo”
La modelo explicó que el paso del tiempo y su desconexión con el entorno europeo han generado una brecha difícil de cerrar. “No me hallo en mis grupos de amigos, familia... Es heavy sentir eso”, confesó con una mezcla de nostalgia.

Incluso la forma de relacionarse de sus compatriotas hoy le resulta ajena, prefiriendo la calma del estilo de vida local. “Yo sé que hablo fuerte, pero el bullicio, lo fuerte que hablan cuando están en grupo... estar en una mesa con 10 amigos me estresan”, admitió sobre sus visitas a España, detallando que incluso llega a niveles de incomodidad donde prefiere la independencia de un arriendo temporal: “Me iba a un Airbnb, a ese nivel”.
Amor por la palta y los locos
Finalmente, Wilma dejó claro que sus gustos culinarios ya fueron conquistados por los sabores nacionales.
“La palta con todo. El desayuno sin palta ya no existe y allá no, de hecho son malísimas las paltas allá”, sentenció, agregando que hoy es fanática de productos que antes rechazaba: “Cuando llegué los locos no me gustaban, ahora amo los locos”.







