
La trifulca más bullada de la televisión chilena sumó un capítulo definitivo y de alto impacto. Luego de que Jordi Castell lanzara una serie de acusaciones sin nombres en el programa Tal Cual de TV+ sobre las supuestas adicciones de un rostro televisivo, las sospechas apuntaron directamente a Julián Elfenbein, quien no tardó en reaccionar en su cuenta de Instagram hablando del “karma” y las mentiras.
Lejos de retroceder, el fotógrafo alzó la voz en un nuevo registro para arremeter con todo en contra del conductor.

Las raíces familiares tras el quiebre laboral con Elfenbein
A través de su cuenta de TikTok, el expanelista de Primer Plano desclasificó los verdaderos motivos por los cuales decidió cortar todo tipo de vínculo profesional y personal con el animador de Chilevisión, apuntando a un profundo conflicto de valores y trayendo a colación su herencia familiar.
“Sí, es cierto que fuimos compañeros de trabajo dos veces y tengo puras buenas palabras para hablar de esos momentos: generoso, empático. Y, como en todos los mundos laborales, a veces la gente deja de trabajar junta, se distancia, y llegó un punto en que no hay nada que ver, nada en común”, partió señalando Castell para contextualizar la antigua relación que mantenían.
Sin embargo, el tono cambió radicalmente al recordar una entrevista pasada donde juró no volver a compartir pantalla con él. “Hace un tiempo me invitaron a un podcast y me preguntaron con qué excompañero no volvería a trabajar. Efectivamente, yo dije con Julián. Oye, y la razón es bien sencilla. Esto no es una postura política, no es una bandera de lucha. Es algo mucho más sencillo: yo tengo valores, no quiero involucrar a gente inocente, no quiero ser cómplice de cosas con las que no tengo nada que ver con mis raíces”, prosiguió de forma tajante.
En ese sentido, Jordi lanzó el dardo más complejo de la jornada, vinculando su decisión al conflicto internacional de Medio Oriente. “Así como no podría volver a compartir un estudio o un formato laboral, no podría volver a sentarme en una mesa con alguien que justifica y promueve el terrorismo israelí. No se trata de sumarme a puntos ideológicos, como lo han hecho en todo el mundo todos los países. Esto no tiene nada que ver con eso. Esto es mucho más sencillo y más fácil: mi segundo apellido es Abusleme, descendiente directo de palestinos”, aclaró a continuación.

La respuesta al mensaje del karma: “Ese muerto no lo cargo yo”
El fotógrafo también aprovechó la instancia para responder a la molestia generalizada de la industria y, en específico, a la publicación de Elfenbein donde aseguraba que “la verdad te trata con suavidad cuando te alcance”. Castell se desmarcó de las reacciones defensivas de los rostros de la pantalla abierta.
“Si va a haber gente en los programas de farándula para justificar su desprolijidad, estar juntándonos en un lío mediático, yo no me puedo hacer cargo. Tampoco puedo estar dándole explicaciones, a todos los animadores que se ofuscan o sienten identificados con lo que yo estoy contando en el programa donde soy panelista”, sostuvo con firmeza.
Para cerrar el polémico registro, el panelista de TV+ dejó en claro que no se hará responsable por las interpretaciones que cada animador haga de sus dichos al voleo, sentenciando el round con una ácida metáfora: “Si saltó tan lejos el maní, y hubo gente que se puso el poncho, lo siento, pero ese muerto no lo cargo yo”.






