
Mariana Derderián protagonizó uno de los momentos más emotivos del podcast Hay un Después, una iniciativa del Hogar de Cristo dedicada a conversar sobre la muerte, el duelo y las pérdidas que marcan la vida de las personas.
En el espacio, la actriz abrió su corazón para hablar sobre el fallecimiento de su hijo y compartió una profunda reflexión sobre cómo ha enfrentado la ausencia desde la tragedia.

“Me gusta imaginar que va a llegar el día en que yo pueda soñar con él. Me gusta imaginar que va a ser como tener una cita cada noche y encontrarnos. Me gusta imaginar que está bien”, expresó.
Derderián reconoció que una de las cosas que más anhela es poder volver a verlo, aunque sea en sueños.
“La mejor cita que puede llegar a tener es el hombre de mi vida. Es la mejor cita que yo podría llegar a esperar y a tener. Y es tan fuerte el amor, que así mismo es tan fuerte el dolor”, confesó emocionada.
El deseo de volver a encontrarse
Durante la conversación, la actriz reveló que aún no ha logrado soñar con su hijo desde su partida, algo que espera con ilusión cada vez que se va a dormir.
“Yo tampoco he soñado con él. Desde que pasó. También es algo que añoro y espero. Y cada vez que me quedo dormida digo: ‘Qué ganas de que hoy sí’”, relató entre lágrimas.
Más adelante, Mariana reflexionó sobre la dificultad que existe para hablar de la muerte y el impacto que genera en quienes atraviesan una pérdida.
“Si mueren al día alrededor de 300 personas en Chile, hay 300 familias sufriendo. Hay grupos, entornos de esa persona, amigos, sufriendo sin respuesta, sin entender absolutamente nada”, señaló.
“Debería enseñarse en los colegios”
En esa línea, sostuvo que el duelo es una experiencia sobre la que se conversa poco, pese a que afecta a miles de personas.
“Sí creo que es un tema que es muy importante hablarlo, conversarlo, empatizar y sentir que no estás solo en tu sensación”, afirmó.
Finalmente, aseguró que la muerte es una realidad para la que nadie está realmente preparado.
“Hablar de la muerte es algo que a mí nunca se me hubiese ocurrido antes. Hasta después del accidente. Pero me parece profundamente necesario. Me parece que se debería enseñar en los colegios y naturalizar. No sabemos enfrentarlo”, reflexionó.
Y cerró con una frase que resume el profundo cambio que dejó esta experiencia en su vida: “No eres capaz de vislumbrar lo que es perder a un ser querido. Y cómo te cambia la vida y cómo te cambia la percepción de todo”.







