
Las alianzas se quiebran en vivo y en directo en Fiebre de Baile. Así quedó demostrado en la última emisión del programa de talento de Chilevisión, donde la competencia se puso cuesta arriba para los participantes y dejó en evidencia que las promesas de compañerismo no siempre se cumplen a la hora de la verdad.
Todo estalló cuando Raquel Argandoña le preguntó directamente a Betsy Camino si se había llevado alguna decepción por parte de sus compañeros al no apoyarla en la jornada de repechaje. Sin dudarlo, la bailarina confirmó que su pena apuntaba directamente a dos integrantes masculinos del programa.
“La verdad no fue una, fueron dos (decepciones). La verdad que ustedes me ven así como dicen, ah, que el volcán y todo, pero en verdad yo tengo… siempre quédense por esto, poto grande, corazón chiquitico de pollito. Y eso me dolió”, sinceró Camino en el estudio.

La decepción con Itay Vargas
El primer apuntado por la modelo fue Itay Vargas. Betsy recordó todo el apoyo que le brindó desde el momento en que él se integró al espacio de Chilevisión, intentando siempre que se sintiera cómodo en el país.
“Me decepcionó, la verdad me dolió la nota del Itay. Desde que llegó lo recibí… en lo personal siempre trato que la gente se sienta como en casa, porque así me trataron ustedes los chilenos”, explicó.
“Justo antes de salir, me dijeron, ‘Betsy, tranquila, que si no te vas por el jurado es por el público. Y en caso de… tranquila mamá, que nosotros te vamos a salvar’. Eso fue durísimo”, agregó.

El golpe más bajo: Diego Venegas
Por otro lado, Camino aseguró que el golpe más bajo lo recibió de parte de Diego Venegas, con quien mantenía un lazo estrecho de confianza y a quien constantemente aconsejaba.
“El Diego también… ese me dolió aún más porque siempre tengo como conversaciones un poco como de mamá con él respecto de amores, decisiones, de elegir su círculo”, relató Betsy, detallando que incluso le recomendó tomar clases con los Power Peralta y que su propia pareja, al ser productor musical, le había ofrecido oportunidades de grabar sin cobrarle un peso.

La cubana recordó que cuando ella tuvo que dejar el espacio anteriormente, Venegas se mostró muy afectuoso: “me escribió un texto gigante: ‘Betsy, podías dar más, me enseñaste mucho, aprendí muchísimo de ti, espero verte pronto, cuenta con mi apoyo’”.
Sin embargo, en el momento clave, la bailarina sintió la espalda de su compañero. “En el momento que me pudo salvar de la guillotina, se fue para allá con una persona que no había acompañado, ni siquiera tampoco le habría dado los abrazos que yo le di a él”, sentenció de forma lapidaria para cerrar su descargo.






