Un verdadero terremoto vive el mundo del espectáculo y el humor nacional. Luego de que Paty Cofré rompiera el silencio en La Divina Comida y acusara directamente a Ernesto Belloni de haberla agredido físicamente sobre el escenario, el impacto en la industria fue inmediato. Las consecuencias no tardaron en llegar a las pantallas de ¡Hay que decirlo!, donde se desclasificó el durísimo presente laboral que enfrenta el intérprete de “Che Copete”.
El encargado de destapar la debacle fue el locutor radial Willy Sabor, quien mantiene un estrecho nexo con los productores de eventos a lo largo del país.
“Conozco a la gente que contrata a Belloni en sus shows y se le bajaron todos”, relató el comunicador en el panel de Canal 13, dejando en evidencia el veto inmediato de las marcas y municipalidades.
La cancelación masiva de sus contratos obligó al comediante a tomar una determinación extrema para congelar los daños públicos mientras la polémica sigue encendida en las plataformas digitales.
“Como un efecto dominó. Se le cayó todo y él decidió no tomar ningún tipo de evento hasta que pase todo esto”, agregó Willy Sabor respecto a la drástica cesantía autoimpuesta por Belloni.
Belloni golpea la mesa y evalúa acciones legales por “injuria”
Frente a la gravedad de la acusación, Ernesto Belloni decidió romper el silencio frente a los micrófonos del programa de Canal 13. El humorista golpeó la mesa de forma categórica y anunció que su equipo jurídico ya se encuentra analizando una ofensiva legal, deslizando una oscura teoría sobre una presunta manipulación detrás de los dichos de su colega.
“Va a haber una oportunidad para defenderse de esta injuria, no sé si es de Paty. Lo que quiero hacer es hablar con ella antes”, explicó el comediante notablemente afectado.
“Si hay que hacer una demanda, es hacia quienes resulten responsables… No sé quién será responsable, por eso hay que investigar… Hasta el día de hoy no sé quién es, no puedo culpar a nadie, puede haber sospechas”, sentenció el ex Morandé con Compañía.