
La amistad entre Alison Mandel y Chiqui Aguayo comenzó hace diez años en los pasillos de un instituto y se transformó en una red de apoyo vital cuando ambas enfrentaron la maternidad en el momento más complejo: en pleno confinamiento y tras vivir procesos personales difíciles.
“Ambas tuvimos pérdidas bien dolorosas y quedamos embarazadas en fechas similares”, revela Chiqui Aguayo a LUN sobre el origen de su proyecto conjunto.

“En pandemia no teníamos red de apoyo... sólo era por teléfono”, recuerda la comediante. De esa necesidad de compartir miedos nació el podcast “Primerizas”, que hoy lidera ránkings y ha mutado en el libro “Manual de primerizas”.

Mitos y etiquetas: El estigma de las “mamás geriátricas”
Ambas humoristas se ríen hoy de las etiquetas que la sociedad y la medicina les impusieron al decidir ser madres pasados los 30. “Las dos ya no éramos tan jóvenes. De hecho, nos pusieron mamás geriátricas”, acota Mandel con su característico sentido del humor.
Además, enfrentaron consejos insólitos que hoy forman parte de su rutina de stand-up: “Nos dijeron que no había que mecer a las guaguas porque se les soltaba el cerebro”, asegura Aguayo, cuestionando la presión por la “maternidad perfecta”.
“Nos reíamos de la perfección. Todos quisiéramos que los niños no comieran azúcar o no vieran la tele, pero a veces los papás tienen que trabajar y no hay otra cosa que se pueda hacer”, sentencia Chiqui.
Hoy, con sus hijos ya en primero básico, la relación sigue más firme que nunca.






