
Un vuelco absoluto y de alta complejidad remece el plano íntimo de Rebeca Naranjo. Tras confirmarse el término de su bullada relación de ocho años con Nano Calderón, la emprendedora decidió romper el silencio para enfrentar la batalla más difícil de su vida: la difusión sin consentimiento de material íntimo y una grave querella por extorsión en el Juzgado de Letras de Colina.
La dueña de Decloath arrastraba meses sintiéndose sola en un proceso que, según el texto de su causa, “la minaba por dentro”. Con el fin del pololeo, Naranjo concentró sus fuerzas en que “se investigue a fondo”, se “determinen todas las responsabilidades” y “quienes tienen que responder, respondan”.

“Hay más personas responsables”: El motivo de su drástica decisión judicial
En conversación con Las Últimas Noticias (LUN), Rebeca Naranjo explicó la potente razón que la llevó a cambiar radicalmente su estrategia legal y su equipo de abogados, apuntando a que el caso se mantenía estancado a pesar de la gravedad de los hechos.
“Decidí cambiar de representación legal porque sentí que la causa por la filtración de mis videos íntimos no estaba avanzando como correspondía. Además, han surgido nuevos antecedentes que considero súper importantes y que debo aportar y que deben ser investigados. Hay más personas responsables que tienen que responder ante este delito”, aseveró.
La gravedad de la filtración caló hondo en la salud mental de la emprendedora. Naranjo no ocultó el enorme desgaste que significa enfrentar la exposición pública de su privacidad, reviviendo fantasmas del pasado como cuando demandó por acoso a Hernán Calderón padre.
“La filtración de mis videos íntimos ha tenido un impacto profundo en mi vida. He debido enfrentar consecuencias emocionales, personales y reputacionales que ninguna persona debería vivir. Ha sido una experiencia dolorosa que ha afectado mi tranquilidad, mi entorno y mi seguridad”, dijo.
“Ha sido una de las experiencias más difíciles que me ha tocado vivir. La difusión de material íntimo sin mi consentimiento me hizo sentir expuesta, desprotegida y vulnerada. Además del impacto emocional, ha significado un desgaste constante por tener que enfrentar un proceso judicial y revivir una y otra vez una situación que ha sido muy dolorosa. Aun así, he decidido seguir adelante porque creo que es importante que estos hechos se investiguen y que existan responsabilidades. Nadie debería pasar por algo así”, agregó.
Al ser requerida directamente sobre si se encuentra con ayuda profesional debido al severo daño emocional, Naranjo fue tajante: “Sí, efectivamente, como ha sido un proceso doloroso, traumático, estoy con sicólogo”.

“Nunca fue autorizado”: La meta final en tribunales
Para la creadora de contenidos, el material jamás debió salir del ámbito estrictamente privado que mantenía con su entonces pareja, por lo que su nuevo equipo legal busca acelerar las diligencias para encontrar a los culpables de la difusión masiva.
“El objetivo es impulsar la causa, esclarecer los hechos y perseguir todas las responsabilidades que correspondan. Lo único que busco es que la justicia actúe, que se investigue a fondo lo ocurrido. Los videos corresponden a material íntimo privado que nunca fue autorizado para ser difundido. Con el tiempo tomé conocimiento de que habían sido compartidos y exhibidos sin mi consentimiento, lo que dio origen a las acciones legales que estoy impulsando actualmente”, sentenció la expareja de Nano Calderón.






