
Nuevos y escalofriantes detalles han salido a la luz en torno a la estafa que sufrió la actriz Amparo Noguera. Los recientes antecedentes expuestos por Mega Investiga revelan la brutalidad del “secuestro psicológico” al que fue sometida.
Por primera vez se documenta cómo una organización que operaba desde la cárcel de La Serena logró aislarla de su entorno para perpetrar un fraude histórico.

El video del pánico: La evidencia en el banco
Uno de los antecedentes más potentes son los registros de las cámaras del Banco de Chile. En los videos se ve a una Amparo Noguera nerviosa, cruzando los brazos y mirando el suelo, mientras retiraba fajos de billetes bajo órdenes directas por teléfono.
“Fue capturada psicológicamente por un grupo de personas que le infundió pánico”, explicó su abogado, Alejandro Awad, al medio citado revelando que la banda le entregó un dispositivo móvil para tenerla conectada permanentemente.
“Les decían que era una cuestión de seguridad vital para su persona. Y fue como estar en una pesadilla”, añadió.
Chats inéditos: Presión desde el alba hasta la medianoche
Los nuevos antecedentes incluyen conversaciones de WhatsApp con el falso ejecutivo “Andrés Rivas”. Los mensajes demuestran una presión asfixiante: el 3 de octubre le ordenaron retirar más de $100 millones, mientras que el día anterior ya le habían hecho sacar un crédito por $48,5 millones. En total, la organización logró mover más de $500 millones en apenas una semana.
El subprefecto David Castro, jefe de la Bridec, detalló a Mega Investiga que la banda conocía datos bancarios privados que solo un ejecutivo tendría: “Han llegado al punto de que empiezan a conocer los tecnicismos... entregan información que solamente ellos tienen”, lo que abre la interrogante sobre una posible filtración desde el interior del banco.

Crueldad sin límites: Estafada durante el duelo de su padre
Lo más impactante de estos nuevos antecedentes es el contexto familiar de la actriz. Durante los ocho días de manipulación, Amparo enfrentaba los últimos momentos de su padre, Héctor Noguera. La banda aprovechó este estado de vulnerabilidad para mantenerla en silencio.
Mientras la actriz perdía su patrimonio, la fiscal Alejandra Godoy reveló que los delincuentes, Nicole Fernández y Juan Carlos Pino, usaron el dinero para lujos: viajaron a Colombia para realizarse cirugías estéticas y compraron una flota de vehículos avaluada en $41 millones.







