
El quiebre entre Yamila Reyna y Américo ha tomado un rumbo de extrema vulnerabilidad. Tras la denuncia por Violencia Intrafamiliar (VIF) contra el artista, la comunicadora rompió el silencio para explicar el doloroso proceso de enfrentar legalmente al hombre con el que se proyectaba por el resto de su vida.
“Le puedes decir a tu mente ‘esto no está bien’, pero el corazón, ¿cómo lo mandas? El corazón sigue amando. Todavía estoy enamorada de la persona de la que me separé”, reconoció la actriz, explicando el peso emocional que esto conlleva al momento de denunciar.

“Uno se siente culpable de hacerlo porque uno ama profundamente. Yo creo que nunca en mi vida había estado tan enamorada”, admitió en el pódcast M de mujer.
Para la argentina, el impacto de pasar de un proyecto de pareja a una comisaría fue devastador: “Que en 24 horas te cambie la vida como me cambió a mí. Tener que tomar una decisión tan difícil como esa fue muy duro”.

“Fue 100% mi decisión”
Frente a las especulaciones que sugerían que su círculo íntimo la había presionado para tomar acciones legales, Yamila fue enfática en defender su autonomía, a pesar del lazo afectivo que aún la une a Américo.
“Aprovecho esta instancia para aclarar algo que se ha dicho mucho, como que a mí me influenciaron mis amigas o me dijeron. Una decisión así la toma la persona”, sentenció.
“A mí de verdad ninguna de mis amigas, ninguna me dijo ‘hazlo’. Ninguna. Fue 100% mi decisión”, añadió.







