
El príncipe Harry y Meghan Markle habrían filmado las entrevistas para su documental de Netflix en una casa falsa.
Medios ingleses han comprobado que la pareja rentó una casa para filmar las escenas y comentarios en donde salen frente a la cámara. Esta casa está muy cerca a la de ellos aunque un poco más grande y cara.
La casa en cuestión tiene 13,599 pies cuadrados, seis recámaras, alberca, spa, gym privado y más. Además, se encuentra en venta por 33 millones de dólares, mientras que la de los Duques ha sido valuada en 15 millones de dólares.

Los mismos medios aseguran que los Sussex decidieron rentar esta casa para su documental para lucir mucho más ricos de lo que realmente son.
Sin embargo, TMZ ha salido a desmentir eso, mencionando que la mayoría de las producciones suelen usar una locación diferente, porque no es importante y es literalmente solo para que todas las escenas se vean iguales.
También es posible que Meghan Markle y Harry hayan querido proteger su privacidad, lo que han repetido en varias ocasiones que es muy importante para ellos.







